Que suene la música!

Hoy: Poets of the Fall - Everything Fades
*Ains*
Mostrando entradas con la etiqueta Que cagarro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Que cagarro. Mostrar todas las entradas

martes, enero 08, 2013

Nuevo año tal y cual

¿Qué decirles que no sepan?

Un nuevo año, el 2013, el país se sigue hundiendo gracias a los giliperas de siempre, el resto salimos a flote como nos las arreglamos...

Ya sé que debería poner un post alegre, divertido, lleno de chorradas y contando novedades caseras; pero qué leches, ustedes y yo saben que me caracterizo por decir la puñetera verdad -a veces demasiado me temo- y la verdad es que ahora mismo... no tengo ganas.

Nope, no tengo ganas de poner posts guapos, no tengo nada de ánimos ni de ilusión; estoy totalmente desganada para ello. No digo la razón porque es una tremenda chorrada y ya lo contaré tarde o temprano; mientras es demasiado chorrada para contarlo siguiera, qué le vamos a hacer.

Por cierto Noe, tres días jugando y ya me pasé el Mario Galaxy, con 103 estrellas; no he podido reunir las 120, sorry... ya las buscaré.

El Skyward Sword mola, pero acabo de empezarlo y ya estoy de los nervios. A ver cómo progresa el asunto...

Hasta la próxima entrada, gente; que espero que sea más animadilla.

martes, diciembre 04, 2012

Y las otras dos

Hoy al fin me sacaron las otras dos muelas del juicio, tras pasar el jueves a quitarme los puntos me dieron hora para esta mañana y allí que fui, para quitármelas ya de encima y tenerlas en una cajita con las otras dos en vez de en la boca dando la lata.

Afortunadamente para mi, pasé los diez días estupendamente, porque ni siquiera se me hinchó la cara. Mi madre esperaba que al día siguiente de quitarme las dos primeras tuviera la mejilla hinchada, no hubiera dormido y me estuviera doblando de dolor; sorprendentemente nada, zilch, zero... tal cual como si no me hubieran hecho nada, las amistades familiares fliparon cuando les decían 'se sacó ayer las muelas, por eso no quiere hablar hoy, pero es por no tirar de los puntos de la boca que otra cosa', me miraban, hasta me pidieron ver las que guardé en la cajita tras limpiarlas y me han llegado a preguntar si en serio yo tengo esos dientes de cocodrilo en la boca. Que sí, leñe, que sí que los tengo. Ya le explicaré a mi profesor de Protesis Dental otra vez eso de 'las mujeres tienen los dientes pequeñitos, delgados y finos'... pues usted me explicará entonces qué es lo que soy yo si tengo semejante tamaño dental, oiga. Aún hoy día, que le soltara esa coña en clase, le hace gracia y me la hace a mi.

Eso sí, creo que el dentista esta vez se confió, porque la otra vez entré temblando nerviosa y salí tranquilísima. Hoy entré tranquilísima y salí con temblores escala 8 de Richter...

¿Qué pasó? que me da que se confió, repito, y en vez de hacer lo de la última vez, que fue sobreestirarme la boca para inyectarme, esta vez no le dio por ahí y me aplicó aguja directamente, ¡encima moviéndola teniéndola clavada! Caballero; estaba usted logrando que empezara a quitárseme la fobia por las agujas y ahora me la ha dejado tal cual estaba antes... paró cuando vio que se me caían las lágrimas, porque no me atrevía a moverme por si me dolía más. Empezaron los temblores y yo con miedo de que por ellos me volviera a inyectar mal o dificultara la extracción; por suerte no y tras dejarme un momento a ver si la anestesia me hacía efecto, esta vez me inyectó con más cuidado, aunque hubo que doblarme la dosis porque tardó más en dormírseme media boca, por los nervios probablemente. Cuando salí, mi padre se sorprendió de verme tan temblorosa y con cara de 'dénme mi joía receta de antibiótico, gracias'.

Lo bueno es que la extracción fue mucho más rápida que el otro día y más limpia incluso, no hubo que abrirme nada esta vez así que no tengo puntos en la boca tampoco, hasta me dieron una bolsa clínica de hielo, supongo que para compensarme el dolor de antes, cosa que agradecí. Tampoco me cisqué en su familia o en su habilidad, le dije bien claro que no clamaría Vendetta ni mucho menos, que estaba haciendo su trabajo y que intenté no quejarme porque también me obligué un poco a soportarlo, con tal de que me quitaran esas muelas que ya no tenían sitio más que para fastidiarme. Eso sí; le avisé que a la que volviera a notar dolor la emprendería a patadas... Conociéndome, lo hubiera hecho.

Todo ha pasado, y aunque me trataron a las once de la mañana, a estas alturas, que son las tres de la tarde todavía tengo la mitad de la boca dormida, supongo que por la doble dosis. Pero bien, tranquila. Sin ganas de hablar que ando y casi sin poder abrir la boca porque me es incómodo, pero por la pinta, con suerte volveré a pasar la recuperación como si nada.

La ligereza que se siente cuando no están ahí empujando... impagable.

Desde que limpie las otras dos muelas y encuentre la cámara de una vez, prometo foto de los susodichos objetos.

Gracias otra vez por todo el apoyo que me habéis dado estos días, gente.

Besitooos.

martes, noviembre 20, 2012

Y allá van dos

(No incluyo fotos porque no encuentro la cámara, pero todo se andará)

Vale, ya pasé por el dentista y ¡me ha quitado las dos de la derecha!

Confieso que entré temblequeante cual gelatina y con la risilla nerviosa, pero al final todo salió bien. Eso sí, hubo que pincharme cinco o más veces -perdí la cuenta, qué quieren- anestesia, porque no se me terminaba de dormir; llegué incluso a comprobar si se me dormía la mitad de la boca a o no por mi misma, pinchándome el interior de la misma con una uña; toodo el rato sin dejar de hablar ni de reírme. Es que me pasa como Spiderman: me pongo nerviosa y suelto patujadas cuanto más lo estoy. Al final cuando lo único que notaba era la presión, pero nada de dolor, el dentista y sus dos ayudantes comenzaron.

En todo el proceso no se me ocurrió cerrar los ojos, y sorprendentemente para todos, incluida yo misma, lo tranquila que estuve; y eso que noté cómo los movian para sacármelos, oyendo crujiditos y notándolos, pero estaba de lo más tranquila, extrañada pero tranquila. El de arriba no dio problemas, el de abajo, como estaba semienterrado, tuvieron que abrirme un poquitito -si a alguien le está dando asco el relato, sírvase asomarse a la ventana para potar. Vigile que no pase ningún transeúnte por debajo, gracias. Ni ningún perro o gato ya que estamos, pobrecillos.- pero nada, todo bien. Incluso sin darse cuenta lo pasaron por delante mio y lo vi medio ensangrentado y lo tranquila que estaba, qué cosa más rara. Costó un poco porque la raíz hacía un poquito de gancho, tal como comprobé en la radiografía; por eso pedí que me sacara primero esos dos, es que teniendo en cuenta ese detalle y que ese diente de abajo estaba más enterrado que el otro, sabía que me daría más problemas para sacarmelo así que mejor ir a lo dificil para empezar.

Al final, se tardó más en esperar que la anestesia me hiciera efecto y ponerme más, y en darme los puntos, que en sacármelas en sí...

Eso sí, casi los tiran a la basura, hasta que los reclamé para quedármelos como recuerdo, por supuesto. Un par de puntos que me han dado para el cortecito que me dieron, receta de antibioticos y antilinflamatorio... y a dieta de natillas y polos de hielo; para una adicta al helado como yo eso fue un notición.

Fue salir, mi padre preguntarme... y descojonarse vivo cuando empecé a hablar. Con media boca y media lengua dormida no es que hable según la real academia de la lengua española precisamente.
Vamos, si escribiera tal cual he estado hablando el post habría sido una cosa así:

"Va'e, ya paché po el dentitta y mi quitao la'h do'h de la dechecha!"

Ahora se me ha pasado el efecto de la anestesia y jueeeeer, he pasado más rato sosteniendo una bolsa de hielo en mi mejilla que otra cosa. Que doló la hostia, pero sabiendo que se me va a pasar y estando a base de ibuprofeno, con suerte pasaré el día tan atontada que ni me enteraré. Eso sí, me encuentro fatal, pero estoy bien.

En fin:

¡Dos fuera!

Besitos y ya seguiremos en contacto, nenit@s.


lunes, octubre 08, 2012

No hay manera...

Nada, que no hay manera...

Se ve que no se me permite sonreír o algo por el estilo. A ver, ¿por qué cuanto más intento ser feliz con lo que tengo y lo que hay, haciéndolo todo lo mejor que sé y esforzándome para mejorar, lo único que consigo es que todo me salga mal y al revés?

Y aún alguien dirá "ya está la amargada esta otra vez de bajona y no se le ocurre nada mejor que ponerlo en el blog"; pues mira ricura:

a) es MI BLOG, puede que uno de los pocos sitios en los que se me permite ser yo misma y decir lo que me sale y como me sale. Si no te gusta lo que pongo, lo que digo, o como me siento, agarra carretera y vete donde la señal pone 'a tomar por saco' y si te es posible no vuelvas. Lo que no tolero es que me falte nadie al respeto cuando ya de por si aguanto más de lo que debería.

b) si escribo como me siento es porque a lo mejor NECESITO DECIRLO antes de que me reviente por dentro y no tengo otra forma de expresarlo; y porque no me gusta fingir que estoy bien cuando no lo estoy. Prefiero que la gente que me quiere sepa cómo estoy en cada momento y no tengan que estar pensando "igual se siente mal y no lo dice" prefiero que piensen "se siente mal pero se le pasará pronto" porque ya me conocen.

No me va la hipocresía ni mentir. Siempre que lo he intentando miento tan mal que siempre me han pillado por lo que tuve que dejar de hacerlo; el daño colateral fue que me volví puñeteramente sincera y entre que rara vez me callo y que ya no tengo casi pelos en la lengua... porque si llevas un pantalón que te queda bien pero no es tu estilo, te diré 'te queda bien pero no es tu estilo'; y si llevas uno que te sienta como una patada en el culo te diré 'te sienta como una patada en el culo' y añadiré 'vuelve a la tienda y házselo tragar al que te lo vendió'.

Y dicho lo dicho y desahogado lo suficiente, ante todo que nadie se preocupe porque no me ha dado otra bajona, ya bastantes he tenido ultimamente. Lo malo es que como no me apetece sonreír ni reírme y no estoy con el ánimo por los suelos, al final el asunto se queda en un término medio la mar de peligroso:

Estoy
de
mala
leche...

Y para de contar.

Con un poco de suerte, el próximo post será otra crítica a un videojuego de las mías, o a algún libro o saga o qué se yo. Que ya está bien de bajonas, joé.

Hasta la próxima y disculpen.

lunes, septiembre 24, 2012

No hay

No hay:

-Horno para bollos.

-Ganas de comentar nada.

-Temas interesantes.

-Ánimos para poner algo.

-Nada, absolutamente nada, que valga la pena comentarlo.


Hay:

-Ganas de llorar.

-Ganas de correr hasta que se me salgan los meniscos.

-Ganas de gritar.

-Ganas de practicar el slamhead unas cuantas horas.

-...ganas de largarme un rato a la mierda hasta nuevo aviso; al menos han puesto columpios...

lunes, septiembre 17, 2012

Lo que temía que pasara, pasó

Si es que me lo venía venir... desde años atrás además. Todos tranquis no es que sea grave, pero creo que merece ser contado, porque a los que me seguís me gusta manteneros informados de mi salud para que no os preocupéis, o para que os riáis de las chorradas que me dan cuando ando con fiebre y esas cosas.

En este caso, remontémonos a un porrón de años atrás, me aparto un poco para que la distorsión de la cámara de paso al flashback, relatado para todos ustedes en forma de bocata:

 sí, más o menos así...


Hace muuuchos años, cuando los ciervos trepaban a los árb... ni caso, chiste personal que tengo con Marsie... pues eso, hace años, cuando era una niña, me pusieron en el cole diapositivas de la caries, que causaron un fuerte impacto en mi y que me produjeron una paranoia cuasi constante de cuidarme los piños. Vale que hoy día una se acuerda de aquellos bicharracos taladrando los dientes con perforadores y piensa 'seré gilipipas; como si en mi boca hubieran enchufes para conectar los trastos esos...', pero cuando eres un niño eso te afecta muchísimo, más cuando son dibujitos, así que desde entonces pasé a cuidarme los dientes más de lo que ya lo hacía, por lo que orgullosamente he logrado más de veintipico años de no contar con una mísera caries en mi dentadura.

¿A qué les suelto este rollo? espeeerense, que sigo... cuando tenía unos 16 años, a mi hermano Lambach con 18 le salieron los cordales, las muelas del juicio, las 'mierda ahí están ya', que no obstante tuvieron buena acogida en sus maxilares. Tiene una dentadura natural perfectamente alineada que jamás, ha necesitado braquets, placas de mordida, placas de mantenimiento o aunque sea ortodoncia removible. Un orgullo...

Fuera por eso de que las chicas maduran antes que los chicos, o por pura y puñetera envidia y/o tontería, mis señores cordales decidieron por su dentina, su esmalte y sus p**os huevos que iban a hacer lo mismo, por lo que apenas unos meses tras la salida de los cordales de mi hermano, los mios se dieron a conocer. Tuve la única suerte de que, por herencia genética paterna, uno de mis incisivos laterales salió en el paladar, así como a medio centímetro o menos por detrás de donde debería haber salido, lo que me dejó espacio suficiente para que cuando salieron, no me doliera.

Lo que por aquel entonces fue una suerte, ahora es una jodienda en toda regla... ¿por qué? bueno, los de arriba salieron más o menos bien, los de abajo llevan un total de 12 años medio asomando por la carne de mis encías, rompiéndola cuando les da por ahí y haciendo que me acuerde de su composión de hidroxiapatita de calcio. No sé cómo es que aguanté tantos años, pero de todas formas se notaba.

Si alguien se pierde ahora que pregunte, porque voy a hablar en jerga de protésica dental fastidiada...

Desde que tengo memoria, y se me cambiaron los dientes de leche a los definitivos, no he tenido nunca lo que odontológicamente se conoce como 'mordida óptima', pero sí tengo lo que llaman 'mordida funcional'; es decir, tengo bastantes dientes apiñados, pero puedo morder, así que según el dentista, no hacía falta ponerme corrector alguno. Debería tener contacto en tooodos los dientecitos de mi arcada dentaria, pero sólo tengo 3 contactos: un poco por incisivos y cuatro de mis muelas. Para que se hagan una mejor idea; una mordida óptima precisa que los dientes que cierren para guiar la mordida son los 6 ó primeros molares... pues a mi se me cierra en los 7, los primeros molares por poco no se rozan, los premolares creo que no han llegado ni a decirse "hola" entre ellos y los colmillos no se me tocan tampoco y por muy poca distancia.

Esa ha sido mi manera de morder en todo este tiempo... y de hablar, supuestamente por tener los dientes así no hablo bien, según me ha dicho el dentista y me decía el profe de prótesis; yo como no me oigo y no puedo comparar porque no he tenido nunca los dientes con otra colocación... ni repajolera, oiga...

En todo caso; hasta ahí podía pasar sin problemas... pero ¿qué pasa? que estos últimos meses me han dolido los cuatro cordales a más no poder, los he notado moviéndose y empujándome otros dientes que están mucho más adelante que por donde están saliendo, y eso me provoca a menudo dolores de oído y de garganta, encima. Vamos, al final he tenido que pedir cita al dentista, y por primera vez en mi vida no ha sido para únicamente hacerme una limpieza de dientes.

Me hicieron la radiografía de la boca; -por cierto espero que me la den algún día, la verdad que la vi y tengo unas raíces bonitas en los dientes y todo- y el alivio fue que sigo sin tener ninguna cariada, ni siquiera en los ángulos a los que no llega una con el cepillo ni en los cordales medio enterrados en la carne luchando por salir y hacerme la vida dolorida. Tras felicitarme por tener la boca tan cuidada, la dentista se impresionó al explorarme más directamente y este es el diagnóstico:

Apenas tengo maxilar, y mis dientes son bastante grandes -me salí de la estadística que según mi profesor afirmaba que las mujeres tienen los dientes pequeños, redonditos y delgaditos; casi le hago un corte de mangas aquel día y me limité a sonreír ampliamente para que se fijara en mis cacho de piños. Creo que estuvo tentado de cobrarlos a precio de marfil cuando yo me despistase.- , por lo que mis maxilares apenas tienen sitio para ellos, y encima los cordales están empujando tanto que resulta que me están sacando los otros molares de las encías y se me ven un poco las raíces. Me han dado cita para que me vea el ortodoncista la semana que viene y evalúe qué me van a hacer; porque los cordales van obligatoriamente fuera, sí, pero recordando que tengo un diente en el paladar y que los demás son muy grandes, se puede dar el caso que para colocármelos bien me tenga que extraer también los segundos premolares... ya luego me pondrían braquets, porque se ve que aunque los cordales ya no estén presionando, tengo los dientes demasiado apiñados ya, en plan manifestándose por tener más maxilar para okupar o algo así, y hay que corregírmelo.

Casi me ha dado la llantina; quería evitar que me tuvieran que llegar a ese extremo. Encima, una cuidándose tanto los dientes para que al final ocurra esto... ni es culpa mía ni de nadie, pero sigue siendo una jodienda.

En fin, ya veremos que pasa, les mantendré informados. Besoss.

P.D. cuando me saquen los cordales espero que no se limiten a anestesiarme la boca y me den un buen pepinazo para dejarme KO; me da un mal rollo tremendo saber que me están abriendo carne estando consciente aunque no note nada.

martes, julio 31, 2012

Diomio, no otra vez...

¿Se me ha vuelto a joder el ordenador?

Noooo tranquis -nidioloquiera...-

¿Me he puesto mala?

Hombre, estoy mala, pero hay costumbre de estar doblá de dolor y ya paso, así que no.

¿Ha pasado algo por ahí?

Se nos ha indundado el piso inferior en casa, pero que le vamos a hacer y ya tenemos al especialista trabajando en ello, así que, no es eso tampoco.

¿Se ha escapado un perrito?

Frío, frío...

¿Entonces qué leches pasa?

Pues miren, ¿se acuerdan de un post que subí hace tiempo sobre una BODA? *truenos, relámpagos y música de Nox Arcana (dejen esa última canción que suena, que me gusta cantidá)*

Sí señores, en menos de dos meses tengo que ir otra vez a una boda de unos amigos de mis padres; precisamente la que se casa es la chica con la que estuve bromeando en la última boda... como me vuelvan a poner un catering de mieurdelle cuisine o me sienten otra vez en la pata de la mesa o nos pongan a tres kilómetros de distancia con respecto al baño en caso de que haya que opinar del catering... voy a usurpar el título de Reina del Grito a más de una actriz, fijo. En mi caso no sería de terror, sino de mala leche, peeero... la intención es lo que cuenta.

De momento, esta vez es definitivo que tendré que ir con un vestido... mi madre me lo hizo probar ayer... es turquesa... me llega por encima de las rodillas...ajustado bajo el pecho y con la falda rara... lleva mucho escote...
...........................................................................me queda como una patada en el culo y lo detesto... -namás me gusta el color, imagínense- encima me lo tendré que llevar por ahí a ponérmelo en las tiendas para buscar unas zapatillas que le peguen... mecagontoloquesemenea...

Si la cosa empieza así, el día de la boda vamos; me lo voy a pasar pipa -yunamiedda...-

Fogorro...

sábado, julio 28, 2012

Ni me molesto

...total, ¿para qué? ya pondré algo cuando tenga los ánimos más arriba, porque lo que es ahora... tampoco tengo ningún tema interesante preparado, así que tanto da. Ya nos veremos.

lunes, junio 25, 2012

A reírse a la playa

Vuelvo a la rutina habitual: tengo mi ordenador, estoy feliz de haber recuperado mi carpeta de música, mis dibujos y mis series y películas tan deseadas. Aparte está el cuidar como siempre de los perritos y hacer cosas con la familia aprovechando que al verano por fin le ha dado por manifestarse en la época que le corresponde... supongo...

Hoy hemos amanecido por aquí con una calima der carajo que nos tiene sudando y cagándonos en todo lo que nos es posible sin que nos lleguen a denunciar por pasarnos de blasfemos o de guarros, según se mire. Y yo no estoy aún en la piscina...

No, no pongan esa cara de sorpresa ni se queden ojipláticos que el asunto tiene una explicación sencilla:

Yo fui al polideportivo a apuntarme y me suelta la chica que están reparando la piscina de aquí mi pueblo y hasta el mes que viene no está disponible, pero que si quería apuntarme, me tendría que ir a la piscina del pueblo de al lado a bañarme. Evidentemente, tras el momento 'puntos suspensivos' recogí mi tarjeta y declaré que me apuntaba el mes que viene; compréndanme, me sigue saliendo más barato salir de mi casa y subir la cuesta de las cuatro calles que bajar desde las nueve de la mañana en coche hasta maspalomas para ir a una piscina de la que, encima, no guardo buenos recuerdos: Allí iba a nadar cuando era pequeña y cuando estaba en el instituto... de pequeña empujé a mi hermano al agua de esa piscina por pensar que no se atrevía a meterse y él se vengó años después haciéndome lo mismo cuando yo subía por la escalerilla en otra piscina; el resultado fue muy distinto porque a diferencia de él, que cuando se lo hice fue por total inocencia e ignorancia (5-6 años) y no se hizo NADA de daño, cuando él me lo hizo eramos algo más mayores (12-14 años; a esas alturas inocencia había poca y cabronismo mucho) yo estaba subiendo por la escalerilla y por el empujón se me trabó la pierna entre dos escalones y no sólo me la raspé tanto por arriba como por abajo hasta que el turquesa de esa zona de la piscina se volvió carmín, a saber por qué *sarcasmo off*... por no hablar de que casi me ahogo porque anda que no me las tuve que apañar para enderezarme.

Y la etapa del instituto no mejoró nadita de nada; pero en fin, para qué entrar en detalles: lo pasé de pena, ya está. Lo recuerdo más porque son experiencias que más adelante te endurecen y las miras con el orgullo de que no acabaron contigo, pero hasta ahí para de contar.

Total, a lo que iba: que hace calor, así que mis padres, los perritos y una servidora aquí chorreando agua salada (si mi madre termina de ducharse primera, chorrearé agua perfumada ) ahora mismo han ido un par de días a la playa.

Esto no tendría mucho que rascar si no fuera porque... bueno, para empezar, mi madre tiene preferencia por las playas de piedras... sí, esas que tienen piedras y la arena está así como a veinte o treinta metros si te da por caminar hacia delante en el agua. Si tienes los ovarios bien dispuestos a intentar llegar donde la arena, para cuando estés allí lo más probable es que los pies no toquen fondo, mejor no internarse tanto, y arriesgarse a que se te queden los tobillos por caminar en las rocas tiene menos riesgo; o no, según se mire.

Porque una es canaria y lleva años yendo a ese tipo de playas, puedo correr por las piedras con las chanclas y los pies húmedos y no me caigo, se me resbalará una si acaso pero antes se me sale la chola y piso un pedrolo afilado que caerme, una tiene equilibrio y orgullo y no quiere hacer el ridículo ante sus padres. Pero recordemos que son TUS PADRES, tarde o temprano te encuentran el punto por el que saben que cojeas o harás algo que llame a sus carcajadas.

Y eso me pasa a mi fijo en la playa esta.

Empezamos por meterme en el agua poco a poco, está la marea alta y hay un olejae del quince, y cuando estaba entrando, como voy sin las chanclas y encima sin las gafas, me termino pegando un resbalon, yo que me quería meter poco a poco porque hará calor pero el agua está tan helada que creo haber visto pingüinos saliendo a tomar café hirviendo, así que el resbalón me hace empaparme enterita y berrear con la voz más aguda que de costumbre un 'IIIH ESTÁ HELADA' que consigue que mis padres se partan la caja a lo Skeletor.

No pasa nada. En espera de que se calme un poco la marea y baje, me siento en la orilla a llamar a mis perritos, y tanto Mati como Leo se atreven a entrar en el agua, pero con el enano hay que tener cuidado, sigue siendo pequeñito y con esas olas como no vayamos con ojo se lo llevan; no solo no se lo llevaron -afortunadamente- sino que el tío nadó hacia mí y me rascó el muslo, dejándome una bonita raja. Y lo que duele al tenerla metida en agua salada, oye, indescriptible.

Eso el primer día, el segundo más o menos lo mismo, volví a pegar un resbalón cuando quería entrar poco a poco, y como hace menos viento al menos el oleaje no es tan salvaje, PEEEEERO no hay que fiarse, porque allá voy yo toda decidida a meterme a nadar, cuando 'algo' me roza la pierna, y reconozco ese tacto que a mi me parece baboso, gomoso y francamente repulsivo; o hablando corto y claro: me da REPELÚS.

Sí gente, les hablo de las ALGAS; eso que en el japo me las puedo comer perfectamente siempre que no entre en contacto con mi piel. No-lo-soporto, y mi madre lleva años comprobándolo; es rozarme un alga y paso de estar en el agua elegantemente nadando y disfrutando, con todo mi pelo Godiva ondeando en la superficie cual si fuera una sirena a convertirme en Jesucrinbolt; mitad Jesucristo, mitad Usain Bolt.

Total, que salí del agua gritando 'HAY ALGAAAAS' como si estas fueran los tentáculos del mismo Chtulhu, dejando una estela que ya la quisiera una lancha ultramoderna, y mis padres se descojonaban a gusto, más porque cuando iba por seco una piedra de lo más simpática me impactó en todo el tobillo, logrando que caminara igual que House, provocándoles más risa y que yo me terminara cagando en la isla voladora. La cosa terminó conmigo sentada tomando el sol y mirando a mis perritos correteando tan contentos jugando cerca del agua y persiguiendo a mi madre, cuando noté otra vez ese tacto baboso-gomoso-repulsivo en la pierna: el gracioso de mi padre me estaba tirando algas desde la orilla, haciéndome de nuevo gritar y berrearle que se fuera a la porra; aparte de para molestarme es que no sé todavía como explicarle la diferencia entre tenerle miedo a algo y tenerle repelús, que no es lo mismo, vamos, y no le entra en la cabeza.

Vamos, que por lo menos mis padres se lo pasan de miedo, a costa de reírse de mi, pero se lo pasan bien, que es lo que cuenta, digo yo.

Hasta aquí con las anécdotas de turno, besitoss.

martes, junio 19, 2012

Waiting....

*Sonido del botón de una grabadora siendo activado*



Día uno:


 el ordenador está en quirófano desde ayer por la tarde


no sé cuanto tiempo quedará para que efectúen el diagnóstico y avisen si tiene salvación o no


los nervios me consumen y me hacen preguntarme continuamente


¿volveré a verlo con vida?


¿seguirá tal cual lo dejé?


¿se podrán -como mínimo- salvar los datos?


¿me lo devolverán?


¿cuanto de profundo me darán la clavada en el hígado con la factura?


no me queda más remedio que esperar y recitar mantras en espera de que todo salga bien.


Fin de la entrada del primer día de espera.


*Sonido del botón de una grabadora siendo desactivado*

*Berrido de una friki frustrada agitando la grabadora*

¡M'cagonla... sagotaron las rajadas pilas!

viernes, mayo 18, 2012

FFFUUUUUUUUUUU

Definitivamente, mi ordenador s'a escacharrao... voy a tener que llevarlo a arreglar, y yo que quería colorear un comic que tengo casi terminado y estaba planeando como pintar unos retratos que acabo de poner en mi lista de "pendientes", y unos chibis y otros dibujitos que tengo pensados... y toda mi carpeta de música, y la que tiene unas series...

FFUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU

que asco joer XP qué le vamos a hacer....

viernes, mayo 04, 2012

Más adelante

Ya actualizaré más adelante, cuando me sea posible, porque ahora mismo... no tengo ganas, no tengo ánimos y no estoy de humor, sinceramente...

hasta más ver, gente.

martes, enero 31, 2012

La época del Sigh

No termino una para salir de otra, como de costumbre. Prometí que mi próximo post sería de videojuegos y no solo no lo tengo ni planificado, sino que encima no tengo ganas y no estoy para ello tampoco, estoy en plena época del Sigh otra vez.

El ánimo me va en picado día sí día también, termino sin ganas de nada y si no fuera porque no soy capaz de estar un rato completamente quieta en un sitio, me pasaría el día tirada en la cama, pero no va conmigo. Eso no quita que no siga haciendo Sigh cada dos por tres, ya me pasa de todo: casi no duermo, lo que duermo lo duermo fatal, me levanto de mal humor, estoy susceptible en general. Mi estado físico tampoco ayuda, el estómago hace tres días que me está dando la lata de mala manera y me duele tanto y tan continuamente que creo que de un momento a otro pasaré del Sigh al Scream. Me desespero con facilidad estos días, estoy torpe, se me caen las cosas por más atención que presto, estoy bloqueada para dibujar y tengo ganas de darle golpes a las cosas cuando me doy accidentalmente; de hecho la cómoda, la mesa de la cocina, el techo del coche y hasta un cojín se han llevado estos días un señor puñetazo. La cocina se me ha vengado haciendo que esta misma tarde se me cayera encima una taza con leche caliente, y no calentita o tibia, no; que hasta echaba humo, he blasfemado lo más grande y he limpiado suelo, silla, mesa, mantel y taza sin parar de disculparme. Y de postre estoy contestona fatal, contesto con comentarios obvios molestos o sarcásticos, y eso que el sarcasmo no se me da demasiado bien, no se me suelen ocurrir frases adecuadas cuando lo utilizo, soy malísima después de todo con ello. A ratos me duele la cabeza como si me la martillearan, me desespero todavía más y hay momentos en los que me afloran las lágrimas pese a que no las permito terminar de caer, yo sin motivo no pienso llorar, ya me siento bastante estúpida para empezar con esas también.

Los Sighs suenan más fuertes cada día.

Por suerte que estas épocas o fases no me duran mucho, lo que me jeringa es salir de una y que en nada me caiga otra por motivos tontos o simples o qué se yo ya, no lo soporto. Estoy intentando encontrar la forma de desahogarme sin que nadie tenga que pagar por mi estado, eso sí que nunca me ha gustado, pero ahora mismo no encuentro absolutamente NADA que me permita el desahogo. Optaría por el boxeo de la Wii, pero me la vendieron sin la correa para el mando y no me apetece que este salga volando, demasiada mala leche tengo estos días para pensarlo siquiera.

...y lo que me revienta comentarlo en casa y que me digan "eso depende de tu habilidad"... el bate de beisbol tiene un tope atrás, señores, por fuerte que le de este no se me salió volando nunca cuando tuve uno y eso que soy exagerada para darle, y lo mismo con el palo de golf, al menos tiene un extremo que no resbala tanto, puñeta, y la raqueta de tenis lo mismo; y ya de los bolos ni cuento, se me da muy bien en la consola y si se me ocurre lanzar así con el mando, me voy a cargar la tele...

Sigh... me duele la cabeza ya, mejor paro un rato y les mando besitos.

Todos tranquis, ya digo que no me suelen durar casi nada.

jueves, enero 12, 2012

¿A donde vas con esos pelos? - tú no sé, yo estoy huyendo

Mi primer post de este año -que al ritmo que voy a veces actualizando, bien podría haber sido el penúltimo o antepenúltimo, manda eggs...- va a ser para hablar de algo que me gusta y al mismo tiempo no soporto, cómo no, ¿término medio? vaya usté a saber.

Empezaré comentando que:

-Mi fin de año, COJONUDO; risas y más risas en casa de Noe para combatir el frío polar de su piso, y días de no parar de hablar ni de hacer el cabra con MarsW, como siempre inolvidables como todas nuestras nocheviejas, en las que siempre acabamos yendo el 70% del día en pijama y pasándonoslo de miedo.

-Mis reyes en familia, BIEN; tranquilitos estos días y la sorpresa de encontrarte tus regalos envueltos en papel blanco porque se terminó el de regalo... vaya por Diox, pero agradable igualmente. Me llevé: un paraguas violeta, un taburete tapizado con cajoncitos, un colgante de corazón al que le cabe una fotillo, una caja de maquillaje con nosecuantos colorines, y un cambio de estantería en mi cuarto; ya les haré una foto para que lo vean.

Y bueno, será mejor que empiece a largarles el rollo de turno, antes de que me termine de resfriar, porque hoy voy progresivamente; no hace nada estaba yendo a coger una chaqueta mientras arrastraba a Mati, teniendo su correa enganchada a mi tobillo izquierdo y según hablaba he ido diciendo:

-Mati... Matildo, ven nene que me tiras... pera hombe que nececito e jerzey... Batildo goño, gue no baje pabajo, vente gonmigo padiba... duuuuube pesao, dube gonmigo SNIIIIRF leñe...

Tal que así, vamos. Y a lo que íbamos en lo que me relajo escuchando la banda sonora de El Secreto de Kells: (aunque, en lo que he tardado en buscar una imagen y leerme la entrada de la Wikipedia, ahora estoy escuchando a Suzanne Ciani...)


Es conocido, sabido y entendido por muchas de las personas más cercanas a mi que mantengo una relación amor-odio continua con el cabello, y no sólo con el mío propio, sino en general. ¿A qué se debe? sencillo:

Durante años y años mi pelo ha sido continua fuente de problemas. ¿Es bonito? sinceramente, lo es; tengo el privilegio de disfrutar de un cabello mayoritariamente sano que orgullosamente he heredado de mis padres: el castaño medio de mi madre, el volumen de mi padre y la mezcla del rizado de él y del ligero ondulado de ella dio fruto a un ondulado suave y bonito que es especialmente destacable si está recién lavado. Recién lavado... ojo... tras el primer cepillado se suaviza lo suyo y no queda igual, aunque de volumen prevalece, y está salpicado de canas, pero eso no me molesta lo más mínimo, pues comenzaron a salirme con 15-16 años, igual que a mi padre, y total yo ya planeaba hace años teñírmelo de blanco para parecerme a Tormenta de los XMen, eso que me ahorro.

Ahora, que tampoco es un chollo, peinarlo es una señora aventura que pa qué, desenredarlo un coñazo, aunque cepillarlo es relajante. ¿y si se me ocurre alisármelo? cronometado; dos horas- dos horas y media que tardo en conseguir que quede completamente liso, y aún así tengo que desenredarlo por las mañanas, juer. Si me quiero hacer mechas, TAMPOCO; el día que me hice unas de color violeta violín, se me cayeron en un par de semanas. Ni siquiera las canas pillaron color, es resistente el jodío. Y encima, cuando me las hice, mi madre me puso un gorro de goma con agujeritos que al principio me dio la risa al verme en el espejo con eso puesto, hasta que mi madre fue sacando con una aguja de ganchillo mechones por los agujeritos, haciéndome gritar tan desgarradoramente como si hubiera pisado una pieza de lego descalza; más nunca...

Las puntas se me parten lo suyo, pero no se me daña demasiado el pelo por suerte; eso sí, sólo me lo corto en luna llena y se me han llegado a escapar unas cuantas, terminando el resultado en que el pelo hasta me ha alcanzado las rodillas y me llevó a plantearme seriamente trenzarlo y dejarlo caer por las noches por la ventana con la esperanza de pescar algún incaut... esteee, de que lo trepara un príncipe que diga... -ya sé que no cuela, sobretodo porque tod@s sabéis que buena soy yo para dejar que ningún desconocido me trepe el pelo y encima se cuele en mi cuarto-.

Y para lograr a menudo peinarmelo como pretendo... poffff misión imposible y frustrante. O peor aún, cuando me lo recojo con unas cuantas trabas y voy tan feliz por ahí con mi pelito recogidito y lejos de mi cara cuando de repente oigo en casa:

SeñoraDeVisita: qué lindo color de pelo tiene tu hija
MiSeñoraMamá: sí, y es largo y tiene una forma preciosa, ya verás. ¡Zan cariño, ven y suéltate el pelo!
ServidoraDeUstedesAPuntoDeLlorar: ...minga longa cagonla...

Pese a todo es el cabello que me ha tocado y lo aprecio mucho, pero aporta su granito de arena cuando se lo suma especialmente a:

-AÑOS de cortarle yo sola el pelo al bueno de mi Odie, del que yo siempre afirmaba que me ganaba en cantidad de pelo. Incontables tardes me sentaba en la calle, frente a la puerta de mi casa, luchando por mantenerlo quieto para poderlo pelar, tratando de igualarle el pelo lo más posible o de quitar lo bastante para pasar un cortacesped sin que pudiera sufrir un serio atasco por cantidad. Él no se estaba quieto, giraba sobre sí mismo tratando de salirse de mi agarre, de volver a casa o de mear en la esquina, lo que pillara primero, y a las malas siempre le quedaba el recurso de pegarme un repentino lametón en alguna zona de la cara que me hiciera soltarle al grito de 'puaj que asco eres un marrano'. Por no hablar de los calambres en las manos por culpa de las tijeras, y que terminaba cubierta de mechones enteros de su pelaje rubio, parecía la prima barbie del yeti, pero con su misma cara de 'me voy a comer a todos los sherpas que pille... y luego pateo al perro'.

-Ir a una clase de peluquería con mi madre. Por aquel entonces yo ya tenía el mismo aprecio que ahora por la peluquería, y tenía que ir para que ella no fuera sola y porque con algo tenía que ocupar mis tardes -se ve que descascarillar esculturas impresionantes en la pared del cuarto de tu anterior casa con un punzón no les hacía gracia-. El primer día es uno de los que nunca olvidaré, nos pusieron a ponerle rulos a una cabezona de muñeca que tenía una cara de soplaperas que era para hacerle una foto, yo no tenía peor cara porque no sabía ponerla, probablemente. Mi único entrenenimiento fue imaginarme discusiones con la muñeca, sin variar la expresión. En mi mente la cosa transcurría así:

Muñecona: ¡Niña, me estás clavando los pinchos que sujetan los rulos!
Zan: ¡Jóase señora!
Muñecona: ¡Te voy a denunciar!
Zan: ¡Termina antes si se lo dice a mi madre aquí presente, allí, dos sillas más a la derecha!
Muñecona: ¡Te pago para que me dejes el pelo como la Schiffer!
Zan: ¡Si logro que se parezca a Mercedes Milá ya será un milagro! ¡Y cállese que sus graznidos atraen a los cuervos a la entrada y luego no hay quien salga!

Así toda la tarde, hasta escuché de fondo a la profesora hablando con mi madre y verídico que escuché esto:

Profa: Tu hija es la única de toda la clase que está poniendo bien los rulos.
MadreDeZan: Es que es muy hábil con las manos.
-y que no presto atención, y en una clase donde no presto atención se me quedan las cosas con facilidad...-
Profa: eso sí, menuda cara que trae, ¿se ha metido alguien con ella?
MDZ: que va, es que no quiere estar aquí...

Otro entretenimiento de ese día fue imaginarme que llegaba a gritarle de veras a la muñeca y que mi madre se me llevaría tirando del brazo, roja como un tomate diciéndome que esa era la última vez que me apuntaba a un curso con ella y entonces yo respondería 'no caerá esa breva'... pero vamos, que soñar es gratis.

Como esta muchas más veces, como cuando las compañeras me tuvieron que cortar las puntas y terminaron cortándome como palmo y medio porque todo el rato dejaban un lado más largo que el otro, hasta el punto que terminé diciéndole que o llamaba a la profesora y se dejaba de hablar de revistas con la otra tipa o me levantaba y la rapaba al cero. Me quemaron una mejilla con la plancha de alisar el pelo, me abrasaron las puntas con una crema por no poner el antireactivo para quitarla... yo no recuerdo haber sonreído o hecho coñas en esa clase. Si hasta daba cabezadas cuando había clase teórica, para vergüenza de mi madre, que se sentaba justo a mi lado y o negaba con la cabeza o hacía que no me veía, o me daba un codazo para despetarme, sin muchos resultados.

Aún hoy día, sigo siendo la que ayuda a mi madre cuando tiene que cortarse el pelo o arreglárselo, porque sé hacerlo y ella es mi madre, lo hago porque la quiero, aunque me fastidie coger unas tijeras y peinar el cabello con un peinecito para cortar según un ángulo concreto y no sé qué leches más.

Y hace muuuy poco he ayudado a cortarle el pelo a Mati; oootra vez a llenarme de pelos de perro, a sujetar al animalito para no darle un corte o dármelo yo, y a cabrearme con el viento porque no paraba de remover los pelos que ya estaban metidos en una bolsa para tirar y hacerme perseguirlos de nuevo. Pequeños -o grandes- detalles que contribuyen a que aún tenga una relación estable de amor-odio con el cabello. El pelo lo adoro, me encanta meter los dedos entre los mechones y trenzarlos o girarlos sobre sí mismos y hacerme peinados curiosos. DETESTO la peluquería: poner los rulos, cortar el pelo, preparar una mezcla para hacer un tinte, aplicar un tinte...

Y probablemente más cosas que me dejo en el tintero y que en este momento no soy capaz de recordar, seguro que luego me acuerdo y pongo cara de 'leches, con esto también porque blablabla'. Pero weno, saquen sus propias conclusiones al respecto, saquen. O échense unas risas con las anécdotas simplemente, que la verdad que hasta a mi me hacen gracia.

Les dejo señores, y a ser posible el siguiente post será una de mis críticas a videojuegos, o al menos eso espero. ¡Besines!

domingo, diciembre 25, 2011

Feliz nochebue-JOSTIA

Uh, como pinta la temporada, esto es para reírse por no hacer otra cosa, sinceramente.

En primer lugar, epidemia por todas partes de catarrazos, gripe y demás cosas que puedes pillar en estos días que el tiempo se hace el cachondo, aún estoy escapando afortunadamente, salvo por el cacho ataque de tos bestia que me dio anoche de madrugada y no me dejo dormir, pero weno, aún escapo repito.

Anteayer; mientras caminaba a saltitos haciendo el tonto en el cuarto de mis padres a oscuras para buscarles una cosa que me habían pedido, voy y me tropiezo con la mesilla de la tele y esta se fue de morros para el suelo... no, no podía haber caído en la cama, que la tenía delante practicamente, se fue al suelo al grito de 'pista que va el artista' y ahora luce un roto en la pantalla por abajo que pa qué. Y suerte que es una tele de las de ahora, plana y cubierta con otra pantalla blandita, pero la de dentro tiene un roto por abajo... joé.

Ayer; decido hacer una tirada de carisma+presencia con tres dados y sacar puntuación alta para lucir extra-mona para cenar con mi familia, que tras tantos años esta vez podemos cenar los cuatro juntos. Así que voy tarde al almuerzo por pasarme una hora y pico en el baño alisándome el pelo -y tardé más porque la plancha se me apagó dos veces; ni ella puede con todo mi cabello- , tras comer paso oootra hora y pico intentando peinarme, al final optando por dos trenzas medio francesas que salían desde arriba hasta terminar abajo, quedando un aire medieval-extraño complicado de describir. Ayudo a mi madre a hacer la cena y cuando al fin vamos a cambiarme, opto por una ropa clarita, falda, manga larga, intentando quedar más medieval aún; si hasta me puse esos zapatos rosas que no me gustan nada pero que llevé a la lolita-tea party ¡todo sea por cenar mona este año con mi familia!

Terminé así


Photobucket
Gracias por la foto, mamá

Photobucket
Intento de que se note el peinado, toma 1, accccccción

(por cierto, para quien no las haya visto, ¿os gustan mis gafas nuevas? XD)

Y está mal que yo lo diga -más bien fatal XD- pero coñio, que estoy guapa

...y mi hermano y mi padre van informalísimos los dos... vamos, no cenaron en pijama porque mi madre los casca a sartenazos, que si no...

no te joe...

Yyyyy para rematar, primero que nada lean este post subido no hace mucho por mi querida MarsW, y háganse la idea de por qué lo remarco:

Evidente, sí: A TIRAR PETARDOS EN LA CALLE, el pobre Mati bajó la escaleras ladrando como un loco y con la colita entre las patas, acojonadísimo, cuando ya estaba arriba en su cestita tan feliz durmiendo. Mi niño, pobrecito; me tuve que quedar con él en la sala a tranquilizarlo, hasta la 01:45 de la madrugada, que fue cuando dejaron de tirar petardos y se calmó lo bastante para dormirse. De hecho cuando estaba tranquilo, él solito subió las escaleras adormilado y se fue a la cesta otra vez -y a mi que me den morcilla, ni me esperó el muy chfshrón...-

Encima el ataque de tos antes mencionado, y el rato ahorafrío-ahoracalor-ahorafrío-ahoracalor que tampoco me quitó nadie, ni sé ya a qué hora logré dormirme, para tener otra pesadilla como la del otro día, sino peor.

Para que luego me queje que no tengo qué contar en el blog, jostia...

Pero en fin, de aquí en adelante seguro que todo marcha como la seda ^^ Que tengan una feliz entrada de año, gente.

Besazos.

lunes, octubre 31, 2011

Hijos de... y su... madre

No falla... ¿se acuerda alguien de que un Halloween comenté que nos tiraron huevos a la puerta?

Otra vez...

Una pandilla de hijosdesureputísimamadresifilítica de otro barrio se han paseado por el mio y nos han arrojado huevos a las ventanas a toda la calle. En nuestro caso, estaba la persiana abierta, pero afortunadamente la ventana no, aún así no veáis como ha quedado el espacio entre persiana y ventana, donde teníamos además plantitas artificiales decorando... Mi padre hasta salió corriendo tras ellos y los persiguió por tres calles; suerte que le dio un tirón en el gemelo y tuvo que volver, y decimos gracias porque al igual que mi madre, asegura que si los llega a coger, le revienta la cabeza a alguno. No han sido los únicos, la aquí presente también se ha cagado en todo el árbol genealógico de esta pandilla de mamonazos y también ha hecho juramento de 'caza de hijosdezorras'; suerte tuvieron de que estuviera yo arriba oyendo música y para cuando me enteré mi padre cogía el coche y se iba con mi madre a buscarlos, porque si salgo yo corriendo detrás ya me puedo hasta romper un tobillo o acabárseme el fuelle y terminar echando el bofe que sigo corriendo; POR MIS MUELAS QUE SIGO CORRIENDO y no paro hasta que pesque a uno aunque sea. Jurado que como los pillemos, es que el asunto va a dejar a Freddy Kruger como para ir al psicólogo.

Casi UNA JODIDA HORA nos hemos pasado mi señora madre y yo encaramadas a un banquito para limpiar la ventana, nos tuvimos que turnar al ser yo más alta y poder alcanzar zonas complicadas, en lo que ella limpiaba por fuera. Encima con el frío que hace, mi madre con otitis e incubando gripe y yo con faringitis e incubando catarro; si de esta escapamos sin terminar yendo al médico a que nos recete paracetamierdas -saben a mierda, no me lo van a negar...-, podemos aplaudir. De veras, lástima que a esa pandilla no los cogiera un coche en su huída, oigan... y ya pueden dar gracias a que no los cogieramos, porque mientras limpiabamos mi madre juró que si los agarra ella, los pone a limpiar la ventana con la lengua. Y la conozco, señores; ella cumple con lo que amenaza.

Jodernos así un día tranquilo de Samhain como estábamos teniendo... no tenemos nada mejor que hacer en casa que pasarnos el rato diciendo palabrotas, maldiciendo a la panda cabritos esos -que serían adecuados para un sacrificio sacrílego al estilo de las antiguas tradiciones- y limpiando la ventana; nos hemos gastado más de medio bote de limpiador, puñetas ya, y el olor a huevo crudo se nos va a quedar por semanas en la ventana.

El año que viene colgamos un cartel que ponga "Al próximo que llame al timbre pidiendo caramelos, le vamos a dar de palos como si fuera una piñata" -encima que hemos tenido que aguantar el 'tirun' del timbre y sus jodidos comentarios despectivos hacia nosotros por no querer participar...-; y vista la costumbre de esos cabrones de venir al barrio tooodos los años a hacernos la huevada, nos vamos a tener que apostar en las esquinas con escopetas.

Coño ya; no sé qué me jode más: si la putada en sí o que jeringuen la tradición original+la inventada, que sólo consistia en pedir caramelos y en caso de que no, dar un susto. El huevo se los incrustaba yo con cáscara y todo por la garganta; después de hervirlo, por supuesto...

lunes, octubre 24, 2011

Eeeen fiiin...

Después de los días de prueba en los que me partí el espinazo y esperar toooda la semana a que me llamaran para decirme si me contrataban o no... no me han llamado...

Tras soportar esos calores de más de 30 grados, tapada de arriba abajo y caminando tooda aquella distancia bajo el sol y sufriendo en silencio los dolores de espalda y de pies -porque no me dejaban sentarme casi-, no... me... han... llamado...

¡Pues no saben lo que se pierden, dudo que la mitad de los que hay allí tengan la mitad de mi talento y habilidad! ¡Sepan que masajeé a un señor que tenía la espalda completamente quemada y no solo no se me quejó ni una vez porque no le hice daño, sino que se fue contentísimo y prometió volver!
...
Eeeen fiiin... hasta bonito fue mientras duró.

Si me disculpan, me voy a llorar.

martes, septiembre 27, 2011

Veterinarian Time

Ayer fui al veterinario, es que me faltaba la antirrábica -jeje, siempre hago el mismo chiste malo, puaf-, aunque al final deberían habérmela inyectado a mi, porque terminé con un señor cabreo que me faltó echar espuma por la boca.

Acababa de volver de las palmas tras unos días allí con Marsie y me tocó llevar a mi a Mati para que le pusieran su última vacuna y el chip, antes de que decidan si le operan lo del ojo o no. Lo llevé por la tarde y llegué primerísima que nadie, así que entramos y la chica me pide la cartilla del perro, resultando que me la dejé en casa. Nada, ella se lo queda allí un momento y yo salgo corriendo que me las pelo de vuelta a casa, menos mal que no me queda muy lejos.

Os garantizo por cierto que la cara que pone la gente por la calle cuando te ven pasar corriendo y vas vestida con una falda por las rodillas, una camisita con un lacito en el pecho y zapatillas monas, es para hacerles foto, ¿qué pasa gente, ustedes no se han visto alguna vez 'bien' vestidas y corriendo como si tuvieran el culo en llamas y buscasen un balde lleno? pues no saben lo que se pierden.

Llego echando el bofe, agarro la cartilla y en lo que llego, ya hay en la consulta unos señores con un enorme collie que ya han entrado, y están esperando una señora con una cachorrita de chihuahua-pomerania y otra con una cachorrita de bull terrier, las cuales se ponen a jugar ahí en medio. Me toca jeringarme y esperar, así que me siento y me abanico con la cartilla de Mati, entonces empieza la tortura.

La hija de la dueña de la bull terrier, tendría así como ocho años, así a ojo, y no solo es que fuera vestida... ejem... vamos, se puede decir que NO HACE TANTO CALOR como para que fuera vestida de *tjótjó*puti*atjóatjó*; hasta que ves a la madre y entiendes por qué... claro... psé, por mi allá ella, lo que me reventó fue que por petición de su hija, no solo le dio el movil, sino que encima le puso mierdatton a pleno volumen para que la jodía se pusiera a bailar allí en medio. Me aguanto las quejas y pienso 'por una o dos canciones hasta que me toque... puedo soportarlo...'

...

morcilla con manzanilla, señores

Encima de estar pasando un calor de espanto, porque en esa consulta está cerradísimo y no hay ná de ventilación, tener que estar esperando mucho más de media hora allí sentada como una gilipipas y soportando a aquella criaja vestida como si tuviera 10 años más y no se hubiera dejado de poner la ropa talla infantil, y con la madre poniéndole cada vez más y más canciones de esa porquería; abanicarme ya no me quitaba nada de calor, porque estaba frita en mayúsculas. Ya llevaba soportando como más de diez canciones, cuando perdí la cuenta y también la paciencia y para contrarrestarlo y además dejar clara mi absoluta incomodidad, agarré mi movil, le puse el máximo volumen posible y le enchufé en el reproductor el tono que tengo para cuando me llaman: una canción de Carloz Nuñez -la única que logramos ponerle con el joio blutuz, que aún no sé como se usa, llamadme inutil si queréis, pero yo el movil solo lo quiero para llamar, no para fardar-.

Al escuchar repentinamente a todo trapo la gaita, la flauta y demás instrumentos similares con las que el mencionado músico suele hacer gala y maravillas en sus discos, los padres de la cría le terminan pidiendo a su retoña que deje de pedir música y de bailar, que tienen la impresión de que 'esa señorita quiere llamar por teléfono'. Supongo que el tener puesta mi mejor cara de cabreo/voyavomitar también les dio una pista de mis intenciones asesinas con respecto a su móvil si se les ocurría deleitar mis conductos auditivos con una sola canción más de las que tenían en el repertorio. Se ve que no tengo bastante con el hecho de que las dos muelas del juicio del lado derecho hayan tenido la ocurrencia de hinchárseme al mismo tiempo y que me estén tirando al oído; lo menos que me hacía falta era que encima me tocasen la napia con esa porquería a la que osan llamar 'música', chacho...

Cuando -al fin- sale la mujer con el collie, la veterinaria pregunta a quién le toca y yo levanto el dedo, porque evidentemente llegué antes que nadie, pero ya que cuando volví el collie ya estaba dentro, me tocó fastidiarme.

...

un jamón con té, colegas

La tía va y me dice literalmente "No, tu tienes que esperar, que llegaste la última". Con cara perpleja le comento "oye, mi perrito..." Señalando hacia dentro del despacho, ya que Mati está allí metido en las jaulas, esperando que su señora dueña se digne irlo a buscar o a rescatar según se mire, y aún me suelta "Ahora me lo traes, no te preocupes". Me quedo pensando si es que es olvidadiza o solo tontalbote; y teniendo en cuenta que cometió un par de errores cuando le llevé a Odie, me quedo con lo segundo. Oootra vez esperando como una tonta y con una cara de mala leche que era capaz de hacer que Jason Voorhees se cagara encima, cuando a los cinco minutos vuelve a salir la chica con el chihuahua y su dueña en las manos y me empieza a pedir disculpas porque se olvidó de que yo había llegado MUCHO antes. Hombre, tía, ya era hora...

Según entro me suena el móvil, es mi madre, que me pregunta si ya estoy terminando. Normal; teniendo en cuenta que al final he pasado más de hora y media ahí esperando, le contesto con un suave tono

"NO, ME ATIENDEN A-HO-RA..."

Así, con la suficiente suavidad para que sólo se despierte la mitad de Australia, mientras miro hacia el pasillo por el que se ha ido la veterinaria, y por donde ha resonado mi respuesta para mi madre, que me dice que vale y que llame si pasa algo más.

Al fin le ponen el chip y la antirrábica al perro, tras tener que luchar con él sólo para ponerle el bozal, porque me lo conozco y si ya me mordió ambos brazos cuando lo fuimos a pelar, allá como hace dos meses lo menos, no dudaba que fuera a repetirlo si sentía la inyección con el chip. Sujetarlo fue la señora pesadilla, para ambas inyecciones, tras retirar el bozal y pesarlo -5'900 dio el tío, y porque no se estaba quieto, yo estoy segura que pesa más de 6 kilos- , me largué al fin a casa, donde tras contárselo a mi madre, me aplaudió por la maniobra del móvil.

¿Qué aprendemos de esto?
La aventura no está en la esquina, amig@s mí@s; está en el veterinario.

Manda eggs...

domingo, septiembre 11, 2011

Detesto los anuncios...

Anuncio número 1:

Evax pregunta, ¿a qué huelen las nubes?


Zan: ...a la mierda que te fumas mientras estás borracho, so mamón... ¬¬

~~~~~~~~~~

Anuncio número 2:

Evax presenta, hip hop vs broodway vs boolywood vs flamenco vs yoquese...


Zan: ...absurdo de por sí, y ¿desde cuando las hiphoperas visten fosforitas y como si hicieran aerobic con mallas ajustadas?

~~~~~~~~~~

Anuncio número 3:

Evax en casa de la mujer de rojo.


Zan: ¡Cojonudo! ahora que sé donde vive, voy pallá a darle cien hostias.

~~~~~~~~~~

Detesto los anuncios... DE EVAX

(Sí, lo han adivinado: primer día de regla, y les garantizo que durante todo este día y los próximos cuatro o cinco, el dolor equivale perfectamente a un chestbuster ahí metido que intenta salir arañando y mordiendo... lo que jode ver a las tías de esos anuncios 'Tengo la regla y yo tan feliz como una perdiz!" hijapu...)

PD: para colmo, ayer noche mientras las estaba limpiando, se me rompieron las gafas, se ha salido el cristal derecho de la grapa que lo sujeta al puente... Tanto que pagué por las jodías gafas estas sin montura "Que son lo último, nunca se rompen, blablabla"... mañana le diré dos palabritas a la de la óptica. Estoy como pa tirar cohetes... (si, a la gente de Evax.)

viernes, septiembre 09, 2011

Actualización ¿No?

Pues va a ser que no, ni tengo ganas ni tengo temas; se siente...

Mis más sinceras disculpas, puede que la próxima vez esté más inspirada y algo más animada :/